martes, 14 de agosto de 2012

Lógico contrasentido


Frunce el ceño el bueno anciano y la mirada sorprendida.
¿Que puede asustar al geronte, que no sea un mal día?
Aurelio era su nombre, pero lo apodaban coco,
Pasión era su vida, pero esperaba poco.


Tres y media dio el reloj, como todas las noches.
Esta vez no mentía, por que el sol no salía.
Autos, ruidos, gente, llantos y parientes.


Beneplácito se encontraba, no le temía a la muerte,
Descansando aparentaba, como la noche latente.
Que fácil se consume la luz atrás del rio,
Que lento disminuye la sombra del candelabro.

***

Frunce el ceño el buen niño y el grito a voz viva.
¿Que no asusta al pequeño, sino la vida?
María iba a ser  su nombre, y la llamaron Ada,
Pasión va a ser su vida, y ni siquiera lo esperaba.


Tres y media dio el reloj, como ninguna noche.
Esta vez era distinta, amanecía.
Autos, ruidos, gente, llantos y parientes.


Beneplácito se encontraba, no conocía la muerte,
Descansando aparentaba como el día reluciente.
Que fácil se enciende el fuego atrás del rio,
Que rápido incrementa la luz del candil.

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