¿Por qué cuando aparecen nuevos puntos de vista en una sociedad , inmediatamente vamos a encontrar un sector conservador que está latente para que nada cambie? ¿Por qué parecemos nunca ponernos de acuerdo para con lo nuevo? ¿Por qué hay cambios de paradigmas que contentan a algunos y ponen nerviosos a otros?
No quiero con estas palabras hacer florecer una discusión que puede o no, terminar en un cruce de ideas que surgen de las malas interpretaciones entre los interlocutores de las mismas. Solamente intentar expresar algunos pensamientos que voy desarrollando con el pasar de los años. Con el único objetivo de comunicar algún tipo de objetividad en los temas tabú.
Es muy complicado dejar de obedecer a algunos patrones, aunquelas experiencias obtenidas, ya sean en carne propia o por manos de terceros, intentan demostrar que lo que nosotros vociferamos libremente como una posición absolutamente tomada, a veces parecen carecer de sentido. Pero no por la falta de capacidad de razonamiento o por simple ignorancia de los actores, sino porque es muy difícil adaptarse a las nuevas olas de pensamiento que nos encontramos a lo largo de nuestra existencia. Con esto no quiero decir que todo lo nuevo tiene que ser necesariamente mejor a lo anterior, sino que simplemente es distinto.
Vale aclarar que las palabras aquí escritas, a mi entender, se pueden plasmar en cualquier circunstancia de la vida.
Todo razonamiento tiende a justificarse con lo que el contexto le brinda para hacerlo, pero cuando una nueva paradojanace, el contexto queda chico para explicar lo que estos "locos" intentan demostrar. Es por eso que cada cambio que se intenta proponer, se tiende a descartar inmediatamente. Una parte de la culpa la tiene el miedo a lo nuevo, pero la mayor responsable es la dificultad de adaptación que tiene el ser humano a "cosas" que se escapan del raciocinio que nuestro contexto nos plantea.
Muchos son los ejemplos que puedo citar para esclarecer cual es el sentido de mi análisis. Comenzando por el casamiento entre homosexuales, pasando por el aborto, la adopción para parejas del mismo sexo, la muerte del neo liberalismo, el crecimiento del capitalismo socialista, la inclusión social y por qué no el ateísmo, entre otras miles.
Vuelvo a aclarar que lo nuevo, no tiene por qué ser necesariamente mejor a lo anterior. Pero, no podemos negar la existencia de estas nuevas formas de vida. Hago esta aclaración para que el lector que pueda llegar a estar en desacuerdo con mis palabras sepa que nadie tiene la razón absoluta, sino que todo cambia.
No creo meritorio agregar mi pensamiento para con estas, pero espero que muchos se sientan identificados con la posible explicación que intento manifestar.
Sería una utopía creer en el entendimiento inmediato de todas las posturas que se toman para un determinado tema, pero podría ser legítimo esperar que todos comencemos a ser más críticos, en el buen sentido de la palabra, con los razonamientos que van naciendo y poder objetivar cada interpretación.
Resalto y quiero que quede claro que no estoy pretendiendo crear una discusión entre los que pueden tener, o piensen que tienen, posiciones tomadas, sino que estoy intentando lograr algún tipo de esclarecimiento para que las diferentes posturas adquieran, para mi entender, una mayor capacidad de análisis.
Conjunto de letras que ocasionalmente forman palabras, para luego intentar crear frases. Tarea difícil, sobre todo si con esto quiero llegar a dejar una idea...
miércoles, 30 de marzo de 2011
Instituciones socializadoras
Vivimos en una época que no nos dejan reflexionar por la velocidad de la misma, entonces actuamos según los pensamientos que se nos presentan en el momento. Nunca nos damos la libertad de pensar y preguntarnos, ¿porque actuamos de una manera u otra? o reflexionar sobre algunos prejuicios y estereotipos que muchas veces son tomados como naturales. Voy a intentar presentar mi punto de vista sobre porque llegamos a actuar de esta forma casi automática.
El hombre, es un ser nacido dentro de un contexto sociocultural determinado, en un tiempo señalado, con sus respectivos padres, hermanos, abuelos, vecinos, etc. Antes que este pequeño aprenda a hablar, ya tiene un nombre, un apellido, una religión, un club de fútbol, una forma de vestir, un idioma, etc.
No podemos negar que desde antes que un bebe entienda o simplemente se comunique de forma conciente y racional con su entorno, ya está dentro de numerosas categorías y tiene cuantiosas clasificaciones.
Esto nos demuestra en una manera simple que lo que hoy somos, está muy condicionado desde antes de nacer. Para citar un ejemplo que puede exponer esto con una fehaciente solidez, podríamos hablar de los bebés negros que nacieron en el siglo IV a.C., estos niños sin tener ningún tipo de culpa, ya estaban destinados a ser esclavos desde mucho antes de su nacimiento.
Esto exclusivamente se da con el simple hecho de nacer en una época en la cual tener cierto tipo de piel era suficiente para ser convertidos en esclavos. Pero después comenzamos a socializarnos. Lo primero que nos encontramos cuando comenzamos a crecer es la familia, que nos enseña una conducta, que está bien y que mal, que es bueno y que es malo, etc. Siendo esta la primer etapa de socialización. A medida que vamos progresando por la vida nos vamos topando con diferentes códigos de nuestro marco sociocultural, que obviamente nos preexiste. Estos se nos van imponiendo poco a poco con el objetivo de que encajemos mejor y podamos adaptarnos.
Las instituciones socializadoras que nos vamos a encontrar en nuestro crecimiento son: la religión, educación, amigos, trabajo, los lazos afectivos, los medios de comunicación, etc.
A partir de todo esto que se plantea, la idea que surge es la de una libertad relativa. Podemos pensar que no somos tan libres como verdaderamente creíamos y que nuestras elecciones en la vida están condicionadas y enmarcadas por todas estas variables que nos van moldeando para que logremos ser funcionales al sistema.
Si bien estamos formados y creados por otros, estos lo hacen para que podamos socializarnos, adaptarnos y poder vivir en el mundo que nos tocó. La intención que se tiene es buena, se intenta ayudar a ese bebé desprotegido que vino al mundo. El problema que evidentemente podemos encontrar está en el sistema en el que nos adaptan y en el contexto social en el que nos tocó vivir. Tal vez muchos estarían encantados con nacer en alguna determinada época del pasado, en un país específico, con una condición económica diferente, o porque no, en algún futuro lejano. Pero si volvemos a tierra y dejamos de soñar, nos encontramos con lo que tenemos; nos guste o no.
Mi intención con esta humilde interpretación del hombre es poder demostrar en cierto punto, que no todo es tan fácil como parece, y que caer en los prejuicios y estereotipos no es la respuesta a nada.
Si cada uno de nosotros nos extraeríamos aunque sea tímidamente de lo agobiante de la vida diaria y podríamos pensar simplemente con espíritu critico, por decirlo de alguna forma, nos ayudaría a entender con más facilidad ciertas cuestiones de la vida.
El hombre, es un ser nacido dentro de un contexto sociocultural determinado, en un tiempo señalado, con sus respectivos padres, hermanos, abuelos, vecinos, etc. Antes que este pequeño aprenda a hablar, ya tiene un nombre, un apellido, una religión, un club de fútbol, una forma de vestir, un idioma, etc.
No podemos negar que desde antes que un bebe entienda o simplemente se comunique de forma conciente y racional con su entorno, ya está dentro de numerosas categorías y tiene cuantiosas clasificaciones.
Esto nos demuestra en una manera simple que lo que hoy somos, está muy condicionado desde antes de nacer. Para citar un ejemplo que puede exponer esto con una fehaciente solidez, podríamos hablar de los bebés negros que nacieron en el siglo IV a.C., estos niños sin tener ningún tipo de culpa, ya estaban destinados a ser esclavos desde mucho antes de su nacimiento.
Esto exclusivamente se da con el simple hecho de nacer en una época en la cual tener cierto tipo de piel era suficiente para ser convertidos en esclavos. Pero después comenzamos a socializarnos. Lo primero que nos encontramos cuando comenzamos a crecer es la familia, que nos enseña una conducta, que está bien y que mal, que es bueno y que es malo, etc. Siendo esta la primer etapa de socialización. A medida que vamos progresando por la vida nos vamos topando con diferentes códigos de nuestro marco sociocultural, que obviamente nos preexiste. Estos se nos van imponiendo poco a poco con el objetivo de que encajemos mejor y podamos adaptarnos.
Las instituciones socializadoras que nos vamos a encontrar en nuestro crecimiento son: la religión, educación, amigos, trabajo, los lazos afectivos, los medios de comunicación, etc.
A partir de todo esto que se plantea, la idea que surge es la de una libertad relativa. Podemos pensar que no somos tan libres como verdaderamente creíamos y que nuestras elecciones en la vida están condicionadas y enmarcadas por todas estas variables que nos van moldeando para que logremos ser funcionales al sistema.
Si bien estamos formados y creados por otros, estos lo hacen para que podamos socializarnos, adaptarnos y poder vivir en el mundo que nos tocó. La intención que se tiene es buena, se intenta ayudar a ese bebé desprotegido que vino al mundo. El problema que evidentemente podemos encontrar está en el sistema en el que nos adaptan y en el contexto social en el que nos tocó vivir. Tal vez muchos estarían encantados con nacer en alguna determinada época del pasado, en un país específico, con una condición económica diferente, o porque no, en algún futuro lejano. Pero si volvemos a tierra y dejamos de soñar, nos encontramos con lo que tenemos; nos guste o no.
Mi intención con esta humilde interpretación del hombre es poder demostrar en cierto punto, que no todo es tan fácil como parece, y que caer en los prejuicios y estereotipos no es la respuesta a nada.
Si cada uno de nosotros nos extraeríamos aunque sea tímidamente de lo agobiante de la vida diaria y podríamos pensar simplemente con espíritu critico, por decirlo de alguna forma, nos ayudaría a entender con más facilidad ciertas cuestiones de la vida.
martes, 29 de marzo de 2011
De ayer a hoy, en 491 palabras
Tratar de leer sobre la historia y los diferentes pensamientos que van surgiendo con el pasar de los años, puede parecer para muchos un trabajo muy pesado, ya que la cantidad de información que podemos tener a disposición sobre estos temas en incalculable. La idea de este ensayo es hacer una introducción rápida sobre los temas que creo, son algunos de los más relevantes de la historia, para sembrar algún interés y que a partir de este pueda ahondar en algo que encuentre atractivo.
La modernidad rompe con los valores medievales impuestos por el sector eclesiástico. Donde antes, todo tenía una respuesta con Dios.Ahora surge la necesidad de nuevas formas de conocimiento. Descartes lo resumió: pienso, luego existo. Se gesta el antropocentrismo; la forma de conocer es mediante la experiencia, ya no se cree en lo que sólo nos dicen. La ética pasa de hacer el bien por una vida en el más allá, a hacer el bien acá, en esta vida, por la propia humanidad. La mayor expresión filosófica se da a través del Iluminismo. Se realza el papel de la ciencia objetiva, una moral universal y pautas lógicas de conducta en la cotidianeidad.
Ya en el siglo XIX grandes cambios hacen fuerza a estas ideas: surge el romanticismo en oposición al siglo de las luces. Los románticos añoran los castillos medievales, admiran lo exótico y lo estético, y en el plano político es nacionalista, plasmando que ningún individuo es algo separado de su nación.
Un filósofo culmina con la crítica iniciado por el movimiento romántico, Frederick Nietzsche: Dios ha muerto, y como consecuencia, el hombre moderno está envuelto por el nihilismo, que es la falta de metas, la falta de respuestas a los porqués.
Surgen tres grandes pensadores críticos de la ilustración: Hegel, Comte y Marx; quienes desde ideas distintas, creen en el progreso de la humanidad y desarrollan sus ideas tratando de superar las bases que les otorgaron los iluministas y la Revolución Francesa. Las ideas de la modernidad surgieron por las grandes luchas políticas, el desarrollo científico-tecnológico y las nuevas formas de conocimiento.
La cultura posmoderna se incluye dentro de la llamada sociedad postindustrial, aquella que se desarrolló en los países más avanzados, caracterizada por el nivel de su fuerza productiva que generaría una enorme riqueza material. Esta sociedad sería la que produce pequeñas series de artículos fabricados para que duren sólo un tiempo, ya que luego serán superados por otros mejores.
Las ideas posmodernas se rigen por el fin de las utopías. Las últimas décadas, llenas de conflictos sociales, económicos, políticos y culturales dan de baja los ideales modernos de progreso, menos en el plano universalista que se pretendía. Según Lyotard el progreso que llevaría a la humanidad hacia la libertad y el conocimiento, fue lo que hizo posible guerras, totalitarismos, la aculturación y el aumento de la brecha entre los más ricos y los más pobres.
El hombre se torna cada vez más individualista; lo importante es parecer joven y, para la cultura posmoderna, soy lo que tengo. Se expone la intimidad y se vive una sexualidad libre, la cotidianeidad esta signada por nuestras pulsiones, aquí y ahora. La ciencia ya no vale por si, por los conocimientos que produce, sino que sirve en la medida que avanza al servicio de la tecnología.
En estos tiempos prevalece la cultura de la imagen, la publicidad, el marketing, y los medios masivos de comunicación que en otro momento intentare analizar.
La modernidad rompe con los valores medievales impuestos por el sector eclesiástico. Donde antes, todo tenía una respuesta con Dios.Ahora surge la necesidad de nuevas formas de conocimiento. Descartes lo resumió: pienso, luego existo. Se gesta el antropocentrismo; la forma de conocer es mediante la experiencia, ya no se cree en lo que sólo nos dicen. La ética pasa de hacer el bien por una vida en el más allá, a hacer el bien acá, en esta vida, por la propia humanidad. La mayor expresión filosófica se da a través del Iluminismo. Se realza el papel de la ciencia objetiva, una moral universal y pautas lógicas de conducta en la cotidianeidad.
Ya en el siglo XIX grandes cambios hacen fuerza a estas ideas: surge el romanticismo en oposición al siglo de las luces. Los románticos añoran los castillos medievales, admiran lo exótico y lo estético, y en el plano político es nacionalista, plasmando que ningún individuo es algo separado de su nación.
Un filósofo culmina con la crítica iniciado por el movimiento romántico, Frederick Nietzsche: Dios ha muerto, y como consecuencia, el hombre moderno está envuelto por el nihilismo, que es la falta de metas, la falta de respuestas a los porqués.
Surgen tres grandes pensadores críticos de la ilustración: Hegel, Comte y Marx; quienes desde ideas distintas, creen en el progreso de la humanidad y desarrollan sus ideas tratando de superar las bases que les otorgaron los iluministas y la Revolución Francesa. Las ideas de la modernidad surgieron por las grandes luchas políticas, el desarrollo científico-tecnológico y las nuevas formas de conocimiento.
La cultura posmoderna se incluye dentro de la llamada sociedad postindustrial, aquella que se desarrolló en los países más avanzados, caracterizada por el nivel de su fuerza productiva que generaría una enorme riqueza material. Esta sociedad sería la que produce pequeñas series de artículos fabricados para que duren sólo un tiempo, ya que luego serán superados por otros mejores.
Las ideas posmodernas se rigen por el fin de las utopías. Las últimas décadas, llenas de conflictos sociales, económicos, políticos y culturales dan de baja los ideales modernos de progreso, menos en el plano universalista que se pretendía. Según Lyotard el progreso que llevaría a la humanidad hacia la libertad y el conocimiento, fue lo que hizo posible guerras, totalitarismos, la aculturación y el aumento de la brecha entre los más ricos y los más pobres.
El hombre se torna cada vez más individualista; lo importante es parecer joven y, para la cultura posmoderna, soy lo que tengo. Se expone la intimidad y se vive una sexualidad libre, la cotidianeidad esta signada por nuestras pulsiones, aquí y ahora. La ciencia ya no vale por si, por los conocimientos que produce, sino que sirve en la medida que avanza al servicio de la tecnología.
En estos tiempos prevalece la cultura de la imagen, la publicidad, el marketing, y los medios masivos de comunicación que en otro momento intentare analizar.
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