Suelen ser esos destellos de luz que nacen por vivir entre
sueños o por soñar despierto,
los que regalan paz donde hubo guerra, los que ayudan a
vislumbrar el amanecer.
Rieles sin destinos que engañan, aunque la balanza siempre
equilibra pares.
Cuatros son las campanadas que atosigan y se dan el lujo de
ostentar.
Otra vez vuelvo a caer en el desierto y no veo más; más
nada que la realidad.
No te choques la pared, la verdad suele suceder,
Aprende a caminar entre los crisantemos rosados que el
tiempo supo dejar.
Por mi parte, espero que me encuentres. Raras veces sucede
al revés.
Crecerán juntos
los vientos que no soplaron hasta ayer,
todos sabemos que
el centinela también es humano.
Llévame al lugar
donde vas, puede que sea real; y nunca hagas el equipaje de tu infierno,
siempre es menos de lo que crees.
siempre es menos de lo que crees.

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